Una de las primeras preguntas que se hace cualquier estudiante cuando encuentra una oferta de prácticas es probablemente la más sencilla: ¿cuánto voy a cobrar?
Y no siempre es fácil encontrar una respuesta clara.
Hay prácticas que ofrecen una ayuda al estudio de 300 o 400 euros al mes. Otras se sitúan en torno a 600, 700 u 800 euros. Algunas grandes empresas superan los 1.000 euros mensuales. Y también existen prácticas académicas que no ofrecen ninguna remuneración económica.
Por eso, antes de aceptar una oportunidad, no basta con fijarse en el nombre de la empresa o en lo atractivo que parece el puesto.
Hay que mirar las condiciones.
Porque hacer prácticas puede ser una de las mejores formas de empezar una carrera profesional, pero no todas las prácticas ofrecen la misma experiencia ni las mismas condiciones.
¿Las prácticas tienen que estar pagadas?
La respuesta depende del tipo de prácticas.
En España pueden existir prácticas formativas remuneradas y no remuneradas. La Seguridad Social establece actualmente la inclusión de los estudiantes en prácticas formativas, tanto remuneradas como no remuneradas, en el sistema de Seguridad Social. Pero estar dado de alta no significa que el estudiante tenga que recibir una remuneración económica.
Esto es importante porque a veces se confunden dos conceptos diferentes.
Cotizar no es lo mismo que cobrar.
Desde el 1 de enero de 2024, los estudiantes que realizan determinadas prácticas formativas están incluidos en la Seguridad Social, independientemente de que sus prácticas sean remuneradas o no. En las prácticas no remuneradas, la empresa o centro formativo asume la cotización correspondiente; en las remuneradas, se aplican las reglas correspondientes a este tipo de prácticas.
Por tanto, cuando encuentres una oferta de prácticas, una de las primeras cosas que debes comprobar es si existe ayuda al estudio o compensación económica y cuál es exactamente su cuantía.
No des por hecho que todas las prácticas pagan.
Pero tampoco des por hecho que una práctica remunerada va a pagar poco.
El mercado es bastante más amplio.
¿Cuánto se cobra de media en unas prácticas?
No existe una cifra oficial única que permita decir “el sueldo medio de un estudiante en prácticas en España es X euros”.
Y esto tiene sentido.
No es lo mismo realizar prácticas cuatro horas al día que siete. Tampoco es comparable una práctica curricular con una extracurricular, un puesto en Madrid con otro en una ciudad con un coste de vida diferente, o una posición de ingeniería con otra de marketing.
Como referencia, la Universidad de Cantabria recoge en su información para empresas y estudiantes una cuantía media de alrededor de 500 euros al mes para prácticas de 4 o 5 horas diarias, aunque aclara que la ayuda económica no es obligatoria en todos los casos.
Pero basta con mirar ofertas actuales para comprobar que existen cantidades superiores.
Por ejemplo, actualmente pueden encontrarse ofertas de prácticas con ayudas de 600, 700, 800, 900 o 1.000 euros mensuales, dependiendo de la empresa, el perfil y la jornada.
En Talentoteca, por ejemplo, aparecen actualmente oportunidades con 800 €/mes en Holcim para prácticas de Ingeniería de Mantenimiento, 660 €/mes en Siemens para Sales Operations y 1.000 €/mes en posiciones de Holcim vinculadas a Nóminas, Administración e IT Security.
Y la propia plataforma muestra ejemplos de empresas como Vodafone, American Express, Nestlé, Faurecia, Endesa, Daimler, Mercedes-Benz o Prodware con ayudas al estudio de 700, 1.000, 850, 750, 900, 900, 1.000 y 900 euros mensuales respectivamente, según las ofertas mostradas.
Esto permite hacerse una idea bastante más realista:
500 euros al mes puede aparecer como referencia en determinadas prácticas de jornada parcial, mientras que 600–1.000 euros mensuales es un rango que puede encontrarse actualmente en numerosas ofertas remuneradas, y algunas oportunidades pueden superar esa cantidad.
No debe interpretarse como una tarifa oficial ni como una media nacional. Es una referencia orientativa basada en ejemplos publicados y en información de entidades universitarias.
¿Y hay prácticas que no pagan nada?
Sí.
Y es algo que cualquier estudiante debería saber antes de empezar a buscar.
Las prácticas no remuneradas siguen existiendo en España. De hecho, la Seguridad Social contempla expresamente las prácticas formativas no remuneradas y establece cómo se realiza su cotización.
Algunas universidades mantienen prácticas curriculares sin remuneración.
La UNED, por ejemplo, señala actualmente que sus prácticas externas curriculares no tienen remuneración económica y que en las extracurriculares puede existir una aportación económica cuando así se establece.
También pueden existir convenios concretos de prácticas externas no retribuidas publicados oficialmente. En 2026, por ejemplo, se ha publicado en el BOE un convenio entre la Abogacía General del Estado y la Universidad de Granada para prácticas externas no retribuidas.
Por eso, antes de firmar, hay que mirar exactamente qué tipo de práctica estamos aceptando.
Porque “prácticas” no significa automáticamente “prácticas remuneradas”.
¿Qué diferencia hay entre sueldo y ayuda al estudio?
Otra cuestión importante es la terminología.
En muchas prácticas académicas no existe un salario como tal porque el estudiante no mantiene una relación laboral ordinaria con la empresa.
Lo que puede recibir es una bolsa o ayuda al estudio.
La propia Seguridad Social explica que una práctica remunerada supone una percepción económica, pero que esto no significa necesariamente que el estudiante perciba un salario: en estas prácticas el estudiante no es considerado trabajador y la cantidad se configura como ayuda económica.
Por eso, cuando veas una oferta que dice “800 €/mes”, conviene comprobar qué concepto aparece en la documentación.
Puede tratarse de una ayuda al estudio asociada al convenio de prácticas.
Y también hay que comprobar si la cantidad indicada es bruta, qué jornada corresponde a esa cantidad y qué condiciones adicionales existen.
600 euros por cuatro horas no es lo mismo que 600 euros por siete
Esta es probablemente una de las claves más importantes.
Nunca compares únicamente la cifra.
Hay que relacionarla con la jornada.
Una ayuda de 600 euros al mes para cuatro horas diarias puede representar unas condiciones económicas diferentes de 600 euros para siete horas.
Por eso, antes de firmar, deberías comprobar al menos:
La jornada semanal.
El horario.
La duración de las prácticas.
La cuantía de la ayuda al estudio.
Si la cantidad es bruta o neta.
Si existen ayudas adicionales de transporte o comida.
La modalidad de prácticas.
El programa formativo.
Quién será tu tutor empresarial.
Qué ocurre al finalizar las prácticas.
La cifra mensual es importante, pero no debería ser el único dato que determine tu decisión.
¿Qué pasa con las prácticas no remuneradas?
Aquí también conviene mirar más allá del “cobro cero”.
Una práctica no remunerada puede ofrecer una experiencia profesional interesante, acceso a un sector difícil de conocer desde fuera o la posibilidad de desarrollar competencias relevantes.
Pero también tiene un coste para el estudiante.
Transporte.
Comida.
Tiempo.
En algunos casos, alojamiento.
Y, sobre todo, el coste de oportunidad de dedicar horas a una actividad que no genera ingresos.
Por eso, antes de aceptar unas prácticas sin remuneración, es razonable preguntarse qué valor formativo aportan realmente.
¿Voy a aprender?
¿Voy a trabajar con profesionales?
¿Voy a participar en proyectos?
¿Existe tutorización?
¿La experiencia está relacionada con mi formación?
¿Puede ayudarme a acceder posteriormente a oportunidades profesionales?
Si la respuesta a estas preguntas es positiva, puede existir un valor formativo importante.
Pero si además existe una oportunidad equivalente que ofrece una ayuda económica, la comparación merece la pena.
Lo que deberías mirar antes de aceptar unas prácticas
1. La remuneración
Es el primer dato que suele mirar cualquier estudiante.
Comprueba cuánto vas a recibir al mes y en qué concepto.
No te quedes únicamente con “prácticas remuneradas“.
Busca la cifra.
2. La jornada
La remuneración debe analizarse siempre junto con las horas.
Una cantidad mensual aislada no dice demasiado.
Busca la relación entre horas, duración y ayuda al estudio.
3. La empresa
El nombre de la empresa puede ser relevante, especialmente si estás intentando entrar en un determinado sector.
Pero no debería ser el único criterio.
Una empresa menos conocida puede ofrecer un programa formativo extraordinario.
Y una gran marca puede ofrecer una experiencia que no encaje con tus objetivos.
Investiga qué vas a hacer realmente.
4. El programa formativo
Este punto es fundamental.
Las prácticas deben tener una finalidad formativa.
Pregunta qué aprenderás, qué tipo de proyectos realizarás y cómo se realizará tu seguimiento.
5. El tutor empresarial
Tener una persona de referencia cambia completamente la experiencia.
El tutor empresarial debería acompañarte, resolver dudas y ayudarte a entender cómo evolucionas durante las prácticas.
6. La posibilidad de continuidad
No todas las prácticas terminan en una incorporación, pero es interesante saber si la empresa suele ofrecer oportunidades posteriores.
Algunas organizaciones utilizan los programas de prácticas como una vía para identificar talento junior.
Si ese es tu objetivo, merece la pena preguntar.
7. La ubicación y la modalidad
Una ayuda de 700 euros puede tener un valor muy diferente dependiendo de si tienes que desplazarte todos los días una hora y media o puedes realizar parte de la práctica en modalidad híbrida.
La ubicación también forma parte de las condiciones.
¿Por qué merece la pena buscar prácticas remuneradas?
Porque empezar la carrera profesional no debería significar necesariamente tener que elegir entre aprender y recibir una compensación económica.
Es posible encontrar oportunidades que combinen ambas cosas.
La clave está en buscar.
Y también en utilizar plataformas que filtren las oportunidades.
Cuando un estudiante entra en un portal generalista puede encontrarse con todo tipo de ofertas: remuneradas, no remuneradas, prácticas académicas, posiciones de primer empleo, oportunidades de diferentes sectores y condiciones muy distintas.
Por eso, contar con un portal especializado en prácticas remuneradas puede ahorrar tiempo y facilitar la búsqueda.
Talentoteca: todas las prácticas publicadas son remuneradas
Aquí es donde Talentoteca tiene una diferencia especialmente interesante para los estudiantes.
En Talentoteca, todas las prácticas publicadas son remuneradas.
La plataforma se presenta como un portal especializado en prácticas remuneradas y primer empleo y permite buscar oportunidades curriculares, extracurriculares y programas vinculados a formación de posgrado.
Esto significa que cuando un estudiante entra en Talentoteca no tiene que dedicar tiempo a revisar una oferta para descubrir, después de leerla completa, que no existe ninguna ayuda económica.
La remuneración forma parte de las condiciones de las oportunidades publicadas.
Y además existen ofertas con cantidades muy diferentes.
Actualmente pueden encontrarse ejemplos de:
800 €/mes para prácticas de Ingeniería de Mantenimiento en Holcim.
660 €/mes para Sales Operations Intern en Siemens.
1.000 €/mes para prácticas de Nóminas y Administración en Holcim.
1.000 €/mes para prácticas de IT Security en Holcim EMEA Digital Center.
La propia Talentoteca muestra además oportunidades con empresas como American Express, Nestlé, Endesa, Mercedes-Benz o Vodafone, con ayudas al estudio que llegan a los 1.000 euros mensuales en algunos casos.
Esto es importante porque desmonta una idea bastante extendida: que las prácticas remuneradas tienen que ser necesariamente prácticas con una ayuda económica muy baja.
Existen oportunidades de prácticas con condiciones económicas muy diferentes.
Y algunas pueden ofrecer cantidades que permiten que el estudiante pueda afrontar mejor los costes asociados a comenzar su carrera profesional.

¿Por qué Talentoteca es especialmente útil para encontrar buenas prácticas?
Talentoteca no es simplemente un listado de ofertas.
Forma parte de la Fundación Universidad-Empresa y está especializada en conectar estudiantes y jóvenes profesionales con empresas.
Su propuesta se centra precisamente en ese momento de transición entre la formación y el mercado laboral.
El estudiante puede encontrar prácticas curriculares, extracurriculares, becas de posgrado y oportunidades de primer empleo dentro de un mismo ecosistema.
Además, la plataforma cuenta con oportunidades de empresas de sectores muy diferentes, desde ingeniería y tecnología hasta finanzas, marketing, energía, industria o administración.
Esto permite que la búsqueda no se limite únicamente a “qué prácticas hay”, sino a qué prácticas encajan con mi formación y con el tipo de carrera profesional que quiero empezar a construir.
No te fijes solo en cuánto cobras: fíjate en qué estás construyendo
Encontrar unas prácticas remuneradas es importante.
Pero hay una segunda pregunta que conviene hacerse:
¿Qué voy a conseguir además de la ayuda económica?
Experiencia.
Conocimientos.
Contactos.
Una primera referencia profesional.
Competencias.
Una visión real de cómo funciona una empresa.
Y, en algunos casos, una puerta de entrada a un primer empleo.
Una práctica de seis meses puede representar mucho más que seis meses de experiencia en el CV si durante ese tiempo has trabajado en proyectos reales, has aprendido herramientas nuevas y has estado acompañado por profesionales.
Por eso, la remuneración debe formar parte de la decisión, pero no ser el único elemento.
Una práctica de 800 euros puede valer más que una de 1.000
Puede parecer contradictorio.
Pero imaginemos dos ofertas.
La primera ofrece 1.000 euros al mes, pero las funciones tienen poca relación con tu formación, no existe un programa formativo claro y apenas tienes contacto con profesionales.
La segunda ofrece 800 euros, pero trabajarás durante seis meses en un proyecto directamente relacionado con tu especialidad, tendrás un tutor empresarial y participarás en un equipo profesional.
La diferencia económica es de 200 euros.
La diferencia en aprendizaje y experiencia podría ser mucho mayor.
Por eso, el objetivo no debería ser encontrar únicamente las prácticas que más pagan, sino encontrar unas prácticas remuneradas que también aporten valor real a tu trayectoria profesional.
Prácticas remuneradas: una oportunidad para empezar con mejores condiciones
El mercado de prácticas es amplio y las condiciones pueden variar considerablemente.
Existen prácticas sin remuneración.
Existen prácticas con ayudas económicas reducidas.
Y existen oportunidades remuneradas con cantidades que pueden situarse en torno a 600, 700, 800, 900 o 1.000 euros mensuales, dependiendo de la jornada, empresa, perfil y condiciones.
Los ejemplos actuales de Talentoteca muestran precisamente esta diversidad.
Por eso, antes de aceptar la primera oportunidad que aparezca, merece la pena comparar.
Comparar cuánto se cobra.
Comparar cuántas horas.
Comparar qué se aprende.
Comparar quién te acompaña.
Comparar qué empresa está detrás.
Y comparar qué posibilidades existen después.
Porque tus primeras prácticas no son solo una línea más en el currículum.
Son uno de los primeros pasos de tu carrera profesional.
Y si puedes conseguir una experiencia formativa de calidad, con una empresa que te permita aprender y, además, con una ayuda económica que valore tu tiempo y dedicación, tienes más elementos para comenzar esa etapa en buenas condiciones.
¿Buscas prácticas remuneradas?
Si estás estudiando y buscas una primera experiencia profesional, Talentoteca reúne miles de oportunidades de prácticas remuneradas y primer empleo en empresas de todo tipo.
Desde posiciones de ingeniería y tecnología hasta marketing, finanzas, recursos humanos, energía, industria o administración.
Y con una diferencia importante: todas las prácticas publicadas en Talentoteca son remuneradas.
Puedes encontrar oportunidades con ayudas al estudio de cientos de euros al mes y ofertas que alcanzan los 1.000 euros o más, según la posición y sus condiciones.
Porque empezar a trabajar no debería significar aceptar cualquier condición.
Tu primera experiencia profesional también cuenta.
Y saber cuánto vas a cobrar, qué vas a aprender y qué condiciones tendrás antes de firmar es parte de empezar a construir tu carrera profesional con información.
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