Septiembre tiene algo de nuevo comienzo. Vuelven las clases, se reorganizan los horarios, aparecen nuevos objetivos y muchas empresas ponen en marcha sus procesos de incorporación de talento joven. Si estás estudiando una FP, cursando un grado universitario, terminando un máster o acabas de titularte, es un buen momento para preguntarte: ¿cuál va a ser mi siguiente paso profesional?
Puede que tengas claro el sector en el que quieres trabajar. Puede que todavía estés descubriendo qué te gusta. O puede que hayas terminado tus estudios y sientas que todas las ofertas piden una experiencia que aún no has tenido oportunidad de conseguir. Sea cual sea tu situación, las prácticas pueden ayudarte a transformar lo que has aprendido en una experiencia profesional real.
La clave está en saber dónde buscar, qué tipo de oportunidades encajan con tu situación académica y cómo presentar tu candidatura para destacar incluso si todavía no tienes experiencia laboral.
En esta guía te contamos cómo conseguir prácticas en septiembre, por qué son importantes después de una FP o de tus estudios universitarios, qué debes tener en cuenta si ya te has titulado y cómo Talentoteca puede ayudarte a encontrar oportunidades remuneradas y dar tus primeros pasos en el mundo profesional.
¿Por qué septiembre es un buen momento para buscar prácticas?
Septiembre coincide con el inicio de un nuevo curso académico y con la reactivación de muchos proyectos empresariales después del verano. Para numerosos estudiantes, también es el momento de organizar sus prácticas curriculares, buscar una experiencia extracurricular o empezar a preparar su incorporación al mercado laboral.
Esto no significa que todas las empresas contraten en septiembre ni que exista una única temporada para encontrar prácticas. Las oportunidades pueden publicarse durante todo el año. Sin embargo, el comienzo del curso es una ocasión especialmente útil para revisar tus objetivos, actualizar tu perfil y empezar a buscar con una estrategia.
Además, algunas ofertas establecen expresamente septiembre como fecha de incorporación. Por eso, si quieres empezar durante este mes, conviene consultar las vacantes disponibles cuanto antes y comprobar sus fechas, requisitos y plazos de solicitud.
Septiembre es una oportunidad para empezar, no una fecha límite
Uno de los errores más habituales es pensar que, si no consigues prácticas durante las primeras semanas del curso, ya has perdido tu oportunidad. No es así.
Los procesos de selección tienen calendarios diferentes. Algunas empresas buscan estudiantes para incorporaciones inmediatas, otras planifican sus programas con varios meses de antelación y también existen oportunidades que aparecen cuando surge una necesidad concreta en un equipo.
Por tanto, puedes aprovechar septiembre para iniciar una búsqueda organizada, pero sin limitarte a las ofertas que empiezan exactamente ese mes. Lo importante es encontrar una experiencia que encaje con tu formación, tu disponibilidad y tus objetivos profesionales.
¿Por qué es importante hacer prácticas después de estudiar?
Durante tus estudios adquieres conocimientos, desarrollas habilidades y aprendes a resolver problemas. Las prácticas te permiten llevar todo ese aprendizaje a un entorno profesional, conocer cómo funciona una organización y descubrir qué implica trabajar en el sector que te interesa.
No se trata únicamente de añadir una línea al currículum. Una buena experiencia de prácticas puede ayudarte a entender mejor tu profesión, identificar tus fortalezas y tomar decisiones más informadas sobre tu futuro.
Pasar de la teoría a proyectos reales
En clase puedes aprender a diseñar una campaña de marketing, programar una aplicación, analizar datos, preparar un presupuesto o realizar una intervención técnica. En una empresa descubres cómo se aplican esos conocimientos cuando existen clientes, plazos, equipos y objetivos concretos.
Esa transición es especialmente valiosa porque te permite comprender el contexto profesional de lo que has estudiado. También te ayuda a detectar qué conocimientos necesitas reforzar y qué herramientas se utilizan realmente en tu sector.
Desarrollar competencias que no siempre se aprenden en el aula
Las prácticas también son una oportunidad para trabajar habilidades transversales como la comunicación, la organización, la colaboración, la adaptación al cambio o la resolución de problemas.
Aprender a participar en una reunión, pedir ayuda cuando la necesitas, gestionar una tarea con autonomía o recibir feedback son experiencias que pueden marcar una diferencia importante en tus primeras etapas profesionales.
Descubrir qué tipo de trabajo encaja contigo
No siempre es fácil elegir una especialización antes de haber trabajado en ella. Quizá estudias ADE y dudas entre finanzas, recursos humanos y marketing. O has terminado una FP de informática y todavía no sabes si prefieres desarrollo, sistemas o ciberseguridad.
Las prácticas te permiten explorar esas posibilidades desde dentro. Incluso cuando descubres que un área no es exactamente lo que imaginabas, la experiencia puede ser útil porque te ayuda a orientar mejor tus siguientes decisiones.
Construir una red de contactos profesionales
Durante unas prácticas puedes conocer a profesionales de tu sector, aprender de sus trayectorias y establecer relaciones que te acompañen más allá de esa primera experiencia.
No se trata de hacer networking por obligación, sino de trabajar con interés, mantener una actitud profesional y aprovechar las oportunidades de aprendizaje. Las personas con las que colaboras pueden convertirse en referencias, mentores o contactos relevantes para tu futuro.
Acercarte a tu primer empleo
Las prácticas pueden facilitar la transición hacia el empleo porque te permiten demostrar tus capacidades en un entorno real. Algunas empresas incorporan posteriormente a estudiantes que han realizado prácticas con ellas, aunque esa continuidad nunca debe darse por garantizada.
Incluso cuando no existe una oferta de contratación al finalizar, la experiencia puede ayudarte a afrontar otros procesos de selección con mayor seguridad y con ejemplos concretos de lo que sabes hacer.
Prácticas después de FP: cómo aprovechar tu formación para entrar en el mercado laboral
La Formación Profesional tiene una orientación especialmente conectada con el mundo del trabajo. Sus programas combinan conocimientos técnicos, aprendizaje aplicado y formación en entornos profesionales, lo que permite adquirir competencias directamente relacionadas con una profesión.
Con el actual modelo de FP, la formación en empresa forma parte de los itinerarios duales correspondientes. Esto significa que muchos estudiantes ya tienen contacto con el entorno profesional durante sus estudios. Aun así, terminar una FP no implica que el aprendizaje haya concluido ni que debas tener completamente decidido tu futuro.
Después de obtener tu título, puedes buscar un primer empleo, continuar estudiando, especializarte o explorar oportunidades formativas adicionales cuando cumplas sus requisitos. La mejor opción dependerá de tu situación y de tus objetivos.

¿Qué te aportan las prácticas si has estudiado FP?
Si has cursado una FP de Administración y Finanzas, Desarrollo de Aplicaciones Web, Marketing y Publicidad, Mecatrónica Industrial, Laboratorio Clínico, Comercio Internacional o cualquier otra familia profesional, ya cuentas con una base de conocimientos que puede resultar muy valiosa para las empresas.
Una experiencia adicional en un entorno profesional puede ayudarte a consolidar esa formación y a ganar autonomía. Por ejemplo, puedes pasar de realizar ejercicios de programación a colaborar en un proyecto de desarrollo, de practicar procesos administrativos a conocer la gestión real de una empresa o de trabajar con equipamiento técnico en el centro educativo a comprender los procedimientos de una instalación industrial.
También puedes descubrir nuevas especializaciones. Una persona titulada en una FP de informática puede interesarse por el análisis de datos, la inteligencia artificial o la administración de sistemas. Alguien que ha estudiado Marketing y Publicidad puede descubrir que le atraen especialmente el SEO, la analítica digital o la gestión de campañas.
¿Puedo hacer prácticas si ya he terminado mi FP?
Esta es una de las preguntas más importantes y la respuesta depende del tipo de oportunidad.
No todas las prácticas funcionan igual. Algunas forman parte de un programa educativo y requieren que sigas matriculado en un centro de formación. Otras oportunidades pueden estar dirigidas a personas tituladas o articularse mediante programas formativos específicos. También existen contratos laborales orientados a la adquisición de práctica profesional, sujetos a sus propios requisitos legales.
Por eso, haber terminado una FP no significa que puedas acceder automáticamente a cualquier oferta de prácticas, pero tampoco implica que debas descartar todas las oportunidades de formación práctica.
Antes de solicitar una plaza, comprueba si admite titulados de FP, qué titulación exige, si requiere matrícula vigente y cuál es la modalidad de incorporación. Si ya has finalizado tus estudios y no cumples los requisitos de unas prácticas académicas, puede ser más adecuado buscar un primer empleo o un contrato formativo que se ajuste a tu situación.
Cómo destacar en una candidatura después de FP
Tu experiencia no empieza el día que consigues tu primer contrato. Los proyectos que has realizado durante tu formación también pueden demostrar lo que sabes hacer.
Si has estudiado Desarrollo de Aplicaciones Multiplataforma, puedes incluir una aplicación que hayas creado y explicar qué tecnologías utilizaste. Si vienes de Administración y Finanzas, puedes destacar ejercicios de contabilidad, gestión documental o herramientas de análisis. Si has cursado una FP industrial, puedes explicar qué equipos, procesos o sistemas has utilizado.
Lo importante es conectar tu formación con las necesidades de la oferta. En lugar de limitarte a escribir «tengo muchas ganas de aprender», demuestra qué has aprendido ya y cómo podrías seguir desarrollándolo en la empresa.
Prácticas universitarias: por qué pueden marcar la diferencia en tu futuro
La universidad te proporciona una base académica y una forma de abordar problemas que resulta fundamental para tu desarrollo profesional. Las prácticas te ayudan a complementar ese aprendizaje con una visión directa del funcionamiento de las empresas y organizaciones.
Si estás cursando un grado, un máster o una formación de posgrado, realizar prácticas puede permitirte aplicar conocimientos especializados, descubrir áreas profesionales y empezar a construir una trayectoria antes de finalizar tus estudios.
Prácticas curriculares y extracurriculares: ¿cuál es la diferencia?
Las prácticas curriculares forman parte del plan de estudios y están vinculadas a una asignatura o actividad académica. Su duración, evaluación y requisitos dependen de la universidad y del programa correspondiente.
Las prácticas extracurriculares son voluntarias y se realizan durante el periodo de formación, aunque no formen parte del plan de estudios. También tienen una finalidad formativa y deben cumplir las condiciones establecidas por la normativa y la universidad.
Ambas pueden ayudarte a desarrollar competencias profesionales. La diferencia principal está en su vinculación con el plan de estudios y en los requisitos académicos que debes cumplir para realizarlas.
¿Por qué no deberías esperar necesariamente al último curso?
Muchos estudiantes empiezan a pensar en sus prácticas cuando se acerca el final de la carrera. Sin embargo, si tu universidad y tu situación académica lo permiten, explorar oportunidades antes puede ayudarte a tomar mejores decisiones.
Una primera experiencia puede servirte para descubrir qué áreas te interesan, identificar competencias que quieres reforzar y orientar la elección de asignaturas, especializaciones o estudios posteriores.
Eso no significa que debas acumular prácticas sin descanso. Lo importante es que cada experiencia tenga sentido dentro de tu itinerario y sea compatible con tus estudios.
¿Y si acabas de terminar la universidad?
Si ya has finalizado un grado o un máster, debes prestar especial atención a los requisitos de las ofertas. Las prácticas académicas universitarias están vinculadas a una formación y requieren cumplir determinadas condiciones de matrícula y supervisión.
Por tanto, no debes asumir que cualquier oferta dirigida a estudiantes también está abierta a recién titulados. En función del programa, puedes encontrar oportunidades específicas para titulados, becas formativas con formación académica asociada o alternativas de primer empleo.
En Talentoteca puedes explorar distintas vías de iniciación profesional, pero es importante revisar las condiciones de cada convocatoria para saber cuál encaja con tu situación.
¿Qué tipo de prácticas puedes buscar en septiembre?
Antes de empezar a enviar candidaturas, merece la pena identificar qué modalidad necesitas. Esto te permitirá ahorrar tiempo y concentrarte en oportunidades para las que realmente cumples los requisitos.
Prácticas curriculares
Son las que forman parte de tu plan de estudios. Si necesitas realizarlas para completar una asignatura o conseguir determinados créditos, consulta con tu universidad o centro educativo las condiciones de reconocimiento, los plazos y la documentación necesaria.
No todas las ofertas externas pueden reconocerse automáticamente como prácticas curriculares, por lo que conviene comprobarlo antes de aceptar una plaza.
Prácticas extracurriculares
Son una opción para estudiantes que quieren ampliar su experiencia profesional mientras continúan formándose. Pueden ayudarte a explorar un sector, complementar tus conocimientos y desarrollar nuevas competencias.
Debes comprobar los requisitos académicos, la duración y la compatibilidad con tus clases.
Prácticas remuneradas
Las prácticas remuneradas incluyen una ayuda económica o compensación prevista en las condiciones del programa. La cuantía puede variar según la empresa, la duración, la jornada y el tipo de oportunidad.
En Talentoteca apostamos por las prácticas remuneradas porque creemos que el aprendizaje y el desarrollo del talento joven deben ir acompañados de condiciones que permitan aprovechar la experiencia.
Becas formativas y programas de posgrado
Algunos programas combinan formación académica y experiencia práctica en empresas. Pueden resultar especialmente interesantes para quienes han terminado sus estudios y quieren seguir especializándose mientras se acercan al mundo profesional.
En estos casos, es fundamental revisar qué formación incluye el programa, cuáles son sus requisitos de acceso, qué ayuda económica ofrece y cómo se organiza la experiencia práctica.
Ofertas de primer empleo
Si ya has terminado tu FP o tus estudios universitarios, también puedes buscar directamente un empleo junior. No siempre necesitas realizar otras prácticas para acceder al mercado laboral.
Las ofertas de primer empleo pueden ser una alternativa adecuada cuando ya cuentas con la titulación requerida y quieres incorporarte mediante una relación laboral. Lo importante es no limitar tu búsqueda a una única modalidad.
Cómo conseguir prácticas en septiembre paso a paso
Encontrar unas prácticas no consiste en enviar el mismo currículum a todas las empresas y esperar una respuesta. Una búsqueda organizada te permite identificar mejores oportunidades, adaptar tu candidatura y aprovechar mejor tu tiempo.
1. Define qué quieres aprender
Antes de abrir un portal de empleo, dedica unos minutos a pensar qué tipo de experiencia buscas.
Pregúntate qué áreas te interesan, qué conocimientos quieres poner en práctica y qué habilidades te gustaría desarrollar. No necesitas tener un plan profesional cerrado, pero sí una dirección inicial.
Por ejemplo, si estudias Ingeniería Informática, puedes explorar desarrollo de software, datos, ciberseguridad o sistemas. Si vienes de ADE, quizá te interesen finanzas, consultoría, recursos humanos o marketing. Si has cursado una FP de Comercio Internacional, puedes buscar oportunidades relacionadas con logística, operaciones o gestión comercial.
Cuanto mejor entiendas tus intereses, más fácil será reconocer las ofertas que pueden aportarte valor.
2. Comprueba tu situación académica y tus requisitos
Este paso es especialmente importante si acabas de terminar tus estudios.
Antes de solicitar una oferta, revisa si exige estar matriculado, qué titulaciones admite, si acepta estudiantes de FP, grado o máster, y si está dirigida también a personas tituladas. Comprueba igualmente si necesitas un convenio con tu centro educativo o si el programa incluye una formación específica.
No des por hecho que todas las prácticas tienen los mismos requisitos. Una candidatura puede ser muy buena y, aun así, no encajar con las condiciones académicas de una convocatoria.
3. Actualiza tu currículum
Tu CV debe permitir que una persona entienda rápidamente qué estudias, qué sabes hacer y por qué puedes encajar en la oportunidad.
Si todavía no tienes experiencia laboral, da protagonismo a tu formación, tus proyectos académicos, tus competencias técnicas, idiomas y actividades relevantes. No necesitas rellenar el documento con información que no aporta valor.
Un currículum claro, bien estructurado y adaptado a la oferta suele ser más útil que uno muy largo. Revisa también que tus datos de contacto estén actualizados y que no haya errores ortográficos.
4. Prepara un perfil profesional completo
Además del CV, es recomendable contar con un perfil actualizado en los portales donde buscas oportunidades. Incluye tu formación, disponibilidad, idiomas, competencias y áreas de interés.
En Talentoteca puedes crear tu perfil y utilizarlo para acceder a ofertas que encajen con tu trayectoria. Cuanta más información relevante aportes, más fácil será presentar candidaturas completas y encontrar oportunidades adecuadas.
5. Busca ofertas con criterios concretos
En lugar de buscar únicamente «prácticas», combina términos relacionados con tu formación, especialidad y ubicación.
Puedes utilizar búsquedas como «prácticas marketing Madrid», «prácticas ingeniería Barcelona», «prácticas administración y finanzas», «prácticas informática», «prácticas estudiantes FP» o «prácticas remuneradas septiembre».
También conviene explorar diferentes áreas relacionadas con tus estudios. A veces, una oportunidad interesante utiliza un nombre de departamento que no coincide exactamente con el de tu titulación.
6. Lee la oferta completa antes de inscribirte
El título de una vacante no siempre cuenta toda la historia. Revisa el plan de formación, las tareas previstas, los requisitos, la jornada, la modalidad, la duración y la ayuda económica.
Comprueba también si la empresa ofrece tutorización, qué competencias podrás desarrollar y si la experiencia se ajusta a tus objetivos.
Una oferta atractiva no es necesariamente la que tiene el nombre de empresa más conocido, sino aquella que puede aportarte un aprendizaje relevante y unas condiciones adecuadas.
7. Adapta tu candidatura
No necesitas escribir una carta de motivación de dos páginas para cada oferta, pero sí demostrar que has entendido qué busca la empresa.
Si solicitas unas prácticas de análisis de datos, destaca tus conocimientos de Excel, Python, SQL o las herramientas que realmente domines. Si buscas marketing, puedes mencionar proyectos de comunicación, campañas, analítica o creación de contenidos. Si vienes de una FP técnica, explica qué equipos, procesos o tecnologías has utilizado.
Evita exagerar tus conocimientos. Es mejor explicar con claridad lo que sabes hacer y mostrar disposición para seguir aprendiendo.
8. Organiza tus solicitudes
Llevar un pequeño seguimiento puede ayudarte mucho. Anota la empresa, el puesto, la fecha de solicitud, el estado del proceso y cualquier información relevante.
Así podrás recordar qué has solicitado, preparar mejor las entrevistas y evitar enviar varias veces la misma candidatura por error.
No hace falta utilizar una herramienta compleja. Una hoja de cálculo o un documento sencillo puede ser suficiente para empezar.
9. Prepárate para las entrevistas
Si una empresa contacta contigo, dedica tiempo a conocer su actividad y a revisar la oferta. Piensa en ejemplos de proyectos académicos, trabajos en equipo o situaciones en las que hayas resuelto un problema.
Es habitual que te pregunten por qué te interesa el puesto, qué sabes de la empresa, qué herramientas conoces o cómo organizas tu trabajo.
No necesitas tener una respuesta perfecta para todo. Lo importante es transmitir interés, claridad y una actitud abierta al aprendizaje.
10. Mantén una búsqueda constante
No concentres todos tus esfuerzos en un único día. Revisar oportunidades de forma periódica, adaptar tus candidaturas y aprender de cada proceso puede ayudarte a mejorar tus posibilidades.
Si no recibes respuesta, revisa si estás solicitando ofertas adecuadas para tu perfil, si tu CV refleja bien tus competencias y si estás comunicando de forma clara tu disponibilidad.
Buscar prácticas también es un proceso de aprendizaje.
Cómo conseguir prácticas sin experiencia laboral
La frase «no tengo experiencia» aparece constantemente entre quienes buscan su primera oportunidad. Pero las empresas que ofrecen prácticas saben que están incorporando a personas en formación.
Tu objetivo no es demostrar que ya eres un profesional con años de trayectoria, sino que cuentas con una base de conocimientos, interés por el área y capacidad para aprender.
Utiliza tus proyectos académicos como experiencia
Un proyecto de clase puede servir para demostrar competencias reales. Si has desarrollado una página web, realizado un estudio de mercado, diseñado una pieza audiovisual, preparado un plan financiero o participado en un proyecto técnico, puedes explicarlo en tu candidatura.
Describe qué hiciste, qué herramientas utilizaste y qué aprendiste. Si trabajaste en equipo, menciona cuál fue tu aportación.
Crea un pequeño portfolio si tiene sentido para tu sector
En áreas como diseño, programación, comunicación, marketing, arquitectura o creación de contenidos, un portfolio puede ayudarte a mostrar tus capacidades.
No tiene que ser enorme ni incluir únicamente trabajos profesionales. Puedes seleccionar proyectos académicos o personales que representen bien tu nivel y explicar el proceso que seguiste.
Destaca tus competencias sin recurrir a frases vacías
Decir que eres una persona responsable, creativa o con capacidad de trabajo en equipo puede estar bien, pero resulta más convincente cuando lo acompañas de un ejemplo.
En lugar de escribir «soy muy organizado», puedes explicar que coordinaste las entregas de un proyecto académico. En lugar de afirmar que dominas una herramienta, indica qué has realizado con ella.
No confundas falta de experiencia con falta de valor
Tu formación, tus conocimientos técnicos, tus idiomas y tu capacidad para aprender también forman parte de tu perfil profesional.
Las prácticas existen precisamente para facilitar ese primer contacto con el mundo laboral. No necesitas haber trabajado antes para empezar a construir una trayectoria.
¿Dónde buscar prácticas remuneradas en España?
Existen diferentes canales que pueden ayudarte a encontrar oportunidades. Lo más recomendable es combinarlos y utilizar cada uno según tu situación.
Los servicios de empleo de tu universidad o centro de FP
Los COIE, servicios de carreras profesionales y departamentos de orientación pueden informarte sobre convenios, requisitos académicos, prácticas curriculares y oportunidades vinculadas a tu centro.
Si necesitas reconocer una experiencia como parte de tus estudios, este canal es especialmente importante.
Las páginas de empleo de las empresas
Muchas compañías publican sus programas de talento joven y sus ofertas de prácticas en sus propias webs. Si tienes interés en un sector o en determinadas empresas, puedes revisar sus apartados de empleo y carreras profesionales.
Los portales especializados en prácticas
Los portales especializados te permiten concentrar la búsqueda en oportunidades dirigidas a estudiantes y jóvenes que están comenzando su trayectoria.
Aquí es donde Talentoteca puede convertirse en un gran aliado: no se trata solo de encontrar una vacante, sino de acceder a un ecosistema de formación, prácticas y primer empleo diseñado para conectar el talento joven con el mundo empresarial.
Talentoteca: tu aliado para encontrar prácticas y dar el salto al mundo profesional
Si estás buscando dónde hacer prácticas en España, Talentoteca es uno de los portales de referencia que merece la pena tener en tu radar.
Talentoteca es una iniciativa de la Fundación Universidad-Empresa (FUE), una organización privada sin ánimo de lucro con más de 50 años de trayectoria conectando el conocimiento, la formación y el mundo empresarial.
Nuestro objetivo es ayudarte a encontrar oportunidades que te permitan desarrollar tu talento, adquirir experiencia y avanzar hacia tu futuro profesional.
Mucho más que un portal de ofertas
En Talentoteca puedes encontrar prácticas remuneradas, programas formativos, becas de posgrado y ofertas de primer empleo. Esto permite acompañarte en diferentes momentos de tu trayectoria, tanto si todavía estás estudiando como si estás explorando tus siguientes pasos después de titularte.
No todas las oportunidades están dirigidas a los mismos perfiles, por lo que es importante revisar los requisitos de cada convocatoria. Pero contar con diferentes vías de acceso al mundo profesional te permite ampliar tus posibilidades y encontrar alternativas que encajen contigo.
Prácticas remuneradas en empresas de diferentes sectores
A través de Talentoteca puedes descubrir oportunidades en áreas como ingeniería, tecnología, marketing, comunicación, finanzas, recursos humanos, administración, operaciones y muchas otras.
Trabajamos con empresas que apuestan por el desarrollo del talento joven y con programas que permiten acercar la formación académica a proyectos profesionales reales.
Entre las compañías que han publicado oportunidades a través de Talentoteca se encuentran referentes de sectores como la energía, las telecomunicaciones, la tecnología, la industria y los servicios. La disponibilidad de plazas cambia, así que lo mejor es consultar las ofertas activas y comprobar cuáles encajan con tu perfil.
Programas de prácticas y formación diseñados para aprender
La Fundación Universidad-Empresa desarrolla programas de prácticas en colaboración con universidades y empresas. Algunos están dirigidos a estudiantes de grado y posgrado, mientras que otros responden a perfiles o itinerarios formativos específicos.
Además, existen programas que combinan formación académica y experiencia práctica, especialmente interesantes para quienes quieren seguir especializándose mientras se acercan al entorno empresarial.
Cada programa tiene sus propias condiciones de acceso, duración y formación asociada, por lo que conviene consultar sus características antes de presentar tu candidatura.
Acompañamiento y orientación en tu primera experiencia
Dar el salto de los estudios al mundo profesional puede generar muchas dudas. ¿Qué oferta me conviene? ¿Qué requisitos necesito? ¿Cómo preparo mi candidatura? ¿Qué puedo esperar de mis primeras prácticas?
Talentoteca forma parte de un ecosistema especializado en iniciación profesional, con experiencia en la colaboración entre centros educativos y empresas. Nuestro propósito es que puedas acceder a oportunidades formativas y desarrollar las competencias que necesitas para avanzar en tu carrera.
Una plataforma gratuita para empezar a buscar
Crear tu perfil en Talentoteca es gratuito. Puedes explorar oportunidades, consultar los requisitos de las ofertas y solicitar aquellas que se ajusten a tu formación y disponibilidad.
No necesitas tener decidido todo tu futuro profesional para empezar. Puedes utilizar la plataforma para descubrir sectores, conocer qué perfiles buscan las empresas y encontrar oportunidades que te ayuden a dar el siguiente paso.
Explora las ofertas de prácticas y primer empleo en Talentoteca
Cómo encontrar tus prácticas en Talentoteca paso a paso
Si quieres aprovechar septiembre para empezar tu búsqueda, puedes utilizar Talentoteca como punto de partida.
Crea tu perfil
Regístrate e introduce tus datos académicos y profesionales. Añade tu titulación, centro de estudios, idiomas, competencias y cualquier información que pueda resultar relevante para las ofertas que te interesan.
Si todavía estás estudiando, indica correctamente tu situación académica. Si ya has terminado, asegúrate de que tu perfil refleje tu titulación y la fecha de finalización.
Explora las oportunidades disponibles
Consulta las ofertas y presta atención a los requisitos de cada una. Puedes encontrar oportunidades dirigidas a diferentes titulaciones, niveles de estudios y áreas profesionales.
No te limites únicamente a buscar el nombre exacto de tu carrera o ciclo. Explorar departamentos relacionados puede ayudarte a descubrir salidas profesionales que quizá no habías considerado.
Revisa las condiciones de cada convocatoria
Antes de inscribirte, comprueba la duración, jornada, ubicación, modalidad, ayuda económica y fecha de incorporación. Revisa también si se requiere matrícula vigente o si la oportunidad admite personas tituladas.
Este paso es fundamental para presentar candidaturas que realmente encajen con tu situación.
Solicita las plazas que se ajusten a tu perfil
Una vez identificadas las ofertas adecuadas, presenta tu candidatura siguiendo las indicaciones de cada convocatoria. Mantén tu información actualizada y revisa las comunicaciones relacionadas con tus procesos de selección.
Recuerda que cumplir los requisitos no garantiza la selección, pero una candidatura bien preparada puede ayudarte a mostrar mejor tu potencial.
¿Qué debes valorar antes de aceptar unas prácticas?
Conseguir una oferta es una buena noticia, pero también es importante comprobar que la experiencia te conviene. No todas las oportunidades tienen por qué encajar con tus objetivos o circunstancias.
El plan de formación
Pregunta qué vas a aprender, qué tareas realizarás y qué competencias podrás desarrollar. Una buena experiencia debe tener una finalidad formativa clara.
Las prácticas no deberían utilizarse para sustituir un puesto de trabajo ordinario. Su objetivo es complementar tu formación y facilitar tu aprendizaje profesional.
La tutorización
Contar con una persona que te acompañe, resuelva dudas y te proporcione feedback puede marcar una gran diferencia, especialmente durante tus primeras semanas.
Infórmate sobre cómo se realizará el seguimiento y a quién podrás acudir cuando necesites orientación.
La duración y el horario
Comprueba que la jornada sea compatible con tus estudios y con las condiciones del programa. Si tienes clases, exámenes o un proyecto final, es importante que puedas organizarte adecuadamente.
También conviene conocer la duración prevista y las condiciones de finalización de la experiencia.
La ayuda económica
Revisa la cuantía de la ayuda, si se expresa en términos brutos o netos, la periodicidad del pago y cualquier otra condición relevante.
La remuneración no es el único factor que debes valorar, pero sí es un elemento importante para decidir si una oportunidad resulta viable para ti.
Las posibilidades de aprendizaje y desarrollo
Piensa en qué podrás aportar y qué te llevarás de la experiencia. Una empresa conocida puede resultar atractiva, pero una organización más pequeña también puede ofrecerte un aprendizaje muy valioso si te permite participar en proyectos interesantes y recibir una buena tutorización.
Prácticas remuneradas y derechos: qué debes saber antes de empezar
Antes de incorporarte a unas prácticas, es importante entender bajo qué modalidad vas a realizarlas y qué condiciones se aplican.
Las prácticas académicas universitarias tienen naturaleza formativa y están reguladas por el Real Decreto 592/2014. Deben estar supervisadas por la universidad y orientadas a complementar los conocimientos adquiridos durante los estudios.
En el caso de la Formación Profesional, la formación en empresa se desarrolla dentro del modelo dual y cuenta con sus propias condiciones según el régimen y el programa correspondiente.
Además, desde el 1 de enero de 2024 se aplica la inclusión en la Seguridad Social de determinados alumnos que realizan prácticas formativas o académicas externas, remuneradas o no remuneradas, en los términos establecidos por la normativa.
Como las condiciones pueden variar según el tipo de práctica, lo recomendable es consultar con tu universidad, centro de FP o entidad gestora cualquier duda sobre convenio, cotización, cobertura, duración o requisitos.
Si ya te has titulado, también debes distinguir entre unas prácticas académicas, una beca formativa y un contrato laboral. No son modalidades equivalentes y cada una tiene sus propias condiciones.
Errores que pueden dificultar tu búsqueda de prácticas
Buscar tu primera oportunidad puede resultar frustrante, especialmente cuando envías candidaturas y no recibes respuesta. Sin embargo, hay algunos errores que puedes evitar para mejorar tu estrategia.
Enviar el mismo CV a todas las ofertas
Un currículum genérico puede hacer que tus competencias más relevantes pasen desapercibidas. Adapta al menos el perfil profesional, las habilidades destacadas y el orden de la información según el puesto.
Solicitar ofertas sin revisar los requisitos
Si una vacante exige estar matriculado y ya has terminado tus estudios, es posible que no puedas acceder a ella. Comprobar la elegibilidad antes de inscribirte te ayudará a concentrar tus esfuerzos.
Buscar únicamente empresas muy conocidas
Las grandes compañías pueden ofrecer experiencias interesantes, pero no son la única opción. Empresas medianas, pequeñas organizaciones y entidades de diferentes sectores también pueden proporcionar oportunidades de aprendizaje.
Esperar a tener un perfil perfecto
No necesitas dominar todas las herramientas ni cumplir cada requisito deseable para presentar una candidatura. Si cumples las condiciones esenciales y crees que puedes aportar valor, merece la pena valorar la oportunidad.
No preparar las entrevistas
Aunque se trate de unas prácticas, la empresa necesita conocer tu motivación y tu forma de trabajar. Investigar su actividad y preparar ejemplos de tus proyectos puede ayudarte a transmitir mayor seguridad.
Aceptar una oportunidad sin entender sus condiciones
Antes de comprometerte, asegúrate de conocer el plan de formación, la duración, la jornada, la ayuda económica y la modalidad de incorporación. Si tienes dudas, pregunta.
¿Cómo convertir unas prácticas en una oportunidad de futuro?
Conseguir unas prácticas es el comienzo de una nueva etapa. A partir de ahí, tu actitud y tu capacidad para aprovechar la experiencia pueden ayudarte a desarrollar competencias y construir relaciones profesionales.
Durante las primeras semanas, intenta conocer cómo funciona el equipo, entender tus responsabilidades y preguntar cuando necesites ayuda. No se espera que lo sepas todo desde el primer día.
A medida que avances, busca oportunidades para asumir nuevas tareas, recibir feedback y mejorar. También puede ser útil llevar un registro de los proyectos en los que participas y de las habilidades que vas desarrollando.
Si te interesa continuar en la empresa, puedes expresar tu motivación de forma natural y preguntar por las posibilidades de incorporación cuando se acerque el final del programa. No todas las prácticas terminan en contrato, pero una buena experiencia puede ayudarte a preparar tu siguiente paso profesional.
Y si finalmente no existe continuidad, recuerda que habrás adquirido conocimientos, referencias y ejemplos reales que podrás utilizar en futuras entrevistas.
Preguntas frecuentes sobre cómo conseguir prácticas en septiembre
¿Es septiembre un buen mes para encontrar prácticas?
Sí, puede ser un buen momento porque coincide con el inicio del curso académico y con la puesta en marcha de nuevos proyectos empresariales. No obstante, las oportunidades se publican durante todo el año y cada empresa establece sus propios calendarios.
¿Puedo conseguir prácticas si no tengo experiencia?
Sí. Las prácticas están orientadas precisamente a facilitar el aprendizaje y la adquisición de experiencia profesional. Puedes destacar tu formación, proyectos académicos, competencias técnicas e interés por el sector.
¿Puedo hacer prácticas después de terminar una FP?
Depende de la modalidad y de los requisitos de cada oportunidad. Algunas prácticas requieren matrícula vigente, mientras que determinados programas formativos o alternativas de primer empleo pueden estar dirigidos a personas tituladas. Es importante comprobar las condiciones antes de solicitar una plaza.
¿Puedo hacer prácticas después de terminar la universidad?
Existen diferentes vías de iniciación profesional para personas tituladas, pero no todas las prácticas académicas están abiertas a quienes ya han finalizado sus estudios. Revisa si la convocatoria admite titulados y qué formación o vinculación académica exige.
¿Las prácticas de Talentoteca son remuneradas?
Talentoteca apuesta por las prácticas remuneradas. En cada oferta puedes consultar las condiciones económicas y formativas correspondientes, así como los requisitos específicos de acceso.
¿Qué necesito para registrarme en Talentoteca?
Puedes crear tu perfil de forma gratuita e introducir tus datos académicos y profesionales. Para solicitar una plaza, deberás cumplir los requisitos establecidos en la convocatoria correspondiente.
¿Qué hago si no encuentro ofertas de mi titulación?
Prueba a buscar áreas profesionales relacionadas, competencias concretas o diferentes ubicaciones. También puedes revisar periódicamente las nuevas oportunidades y explorar programas formativos o alternativas de primer empleo que encajen con tu perfil.
¿Las prácticas garantizan conseguir un trabajo?
No. Las prácticas tienen una finalidad formativa y no garantizan una contratación posterior. Sin embargo, pueden ayudarte a desarrollar competencias, adquirir experiencia y mejorar tu preparación para futuros procesos de selección.
Tu futuro profesional puede empezar este septiembre
No necesitas tener toda tu carrera planificada para dar el primer paso. Puedes empezar explorando sectores, descubriendo qué buscan las empresas y presentando candidaturas a oportunidades que encajen con tu formación.
Si estás estudiando una FP, las prácticas pueden ayudarte a consolidar tus competencias técnicas y acercarte a nuevas especializaciones. Si cursas un grado o un máster, pueden complementar tu aprendizaje académico y permitirte descubrir cómo se trabaja en tu sector. Y si ya te has titulado, puedes explorar programas formativos y ofertas de primer empleo adaptados a tu situación.
Lo importante es que tu búsqueda tenga sentido para ti. No se trata de conseguir cualquier experiencia, sino de encontrar una oportunidad que te permita aprender, aportar y avanzar.
En Talentoteca queremos acompañarte en ese camino. Como portal de prácticas, becas formativas y primer empleo de la Fundación Universidad-Empresa, conectamos el talento joven con oportunidades profesionales y empresas que apuestan por su desarrollo.
Septiembre puede ser el comienzo de tu próxima etapa. Descubre qué oportunidades están esperando a perfiles como el tuyo.
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