Conductas a evitar en la cena de empresa

cena de empresa

La cena de Navidad es un evento esperado y temido a partes iguales; mientras que para unos es sólo un compromiso, a otros les hace verdadera ilusión asistir. Lo que está claro es que, en la mayoría de los casos, es un encuentro difícil de eludir. Por tanto, seas fan o detractor, te damos unos consejos sobre conductas a evitar en la cena de empresa para que tu buena fama no quede dañada y seas el rey de la fiesta.

  • Arreglado pero informal: El look de ese día no puede pasar desapercibido. Dependiendo del tipo de empresa, habrá una línea u otra de vestimenta; intenta seguir esa línea para no dar la nota. Lo normal es que, a día de hoy, las empresas no establezcan ningún requisito, pero si es así mejor adaptarse. ¿Informal? Perfecto. ¿Hay que vestirse un poco más? A arreglarse se ha dicho. ¿Hay que disfrazarse? Una vez al año no hace daño. La idea es, ya que se aprovecha este día para estrechar lazos y relajar el ambiente, unirse al grupo, aunque a veces suponga romper el estilo propio. Al fin y al cabo, puedes vestir como quieras el resto de días del año.
  • Cuidado con las copas. Hay que tener cabeza y no pasarse con la bebida; al fin y al cabo, por muy buen rollo que exista, no hay que olvidar que no estás con tus amigos, sino con tus compañeros de trabajo. La cena de empresa es un buen momento para conocer un poco mejor a todo el equipo, pero los excesos podrían jugarte una mala pasada. Y por supuesto… ¡si bebes no conduzcas! Ya hay muchas alternativas para solventar el problema de la vuelta a casa, así que no hay excusas.
  • La puntualidad. Si es una cosa importante en nuestro día a día, más aún en esta ocasión. Sé puntual y llega a la hora acordada; lo contrario podría percibirse como una falta de interés o de compromiso. Si surge cualquier imprevisto, avisa a alguno de tus compañeros, pero intenta que la fiesta no empiece sin ti.
  • ¿Karaoke? Estos días son muy propensos para realizar planes que se salen de lo establecido. Dentro de las empresas también se buscan opciones diferentes y divertidas que llenen de ilusión ese día y que queden en el recuerdo de todos. Te sugerimos que, aunque no te guste mucho, entres en el plan. No hace falta que te impliques hasta las últimas consecuencias y seas el centro de atención, pero tampoco pases desapercibido. Si hay que cantar… ¡anímate! Seguro que la experiencia merece la pena.
  • Hora de retirada. La cena de empresa se suele celebrar en jueves, viernes o sábado. Si es en fin de semana no hay problema, pero recuerda ser sensato con la hora si al día siguiente hay que trabajar. La mezcla de dormir poco y beber mucho no es muy recomendable, así que ten un poco de cabeza y disfruta de la noche, pero con moderación.

Y después de estas recomendaciones, sólo nos queda desearte que disfrutes de una cena de empresa llena de anécdotas de las que tú no seas el protagonista.

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